Qué temperatura poner al aire acondicionado

Llegas a casa con 38 grados en la calle y lo primero que haces es ponerlo a 18. Es lo que hace todo el mundo y es justo lo que no hay que hacer, porque no enfría antes y sí sale en la factura.

En verano, entre 24 y 26 grados. En invierno, entre 20 y 21. Y para dormir, 25 o 26 con el modo noche puesto.

Por qué 18 grados no enfría más rápido

El aire acondicionado no tiene un acelerador, y eso explica también buena parte de los casos en los que el aire no enfría. Cuando lo enciendes, el compresor arranca a la potencia que puede dar y trabaja al máximo hasta acercarse a la temperatura que le has pedido. Le pidas 18 o le pidas 24, los primeros veinte minutos son idénticos.

La diferencia llega después. Con 24 el equipo alcanza la consigna, baja de vueltas y se queda modulando con muy poco consumo. Con 18 no llega nunca, así que se queda al máximo toda la tarde.

El resultado es una habitación demasiado fría, una factura hinchada (aquí está lo que consume de verdad) y ese dolor de garganta de agosto que la gente atribuye al aire y que en realidad es haberlo puesto ocho grados por debajo de lo razonable.

La temperatura para dormir

El problema de la noche no es el calor: es despertarse a las cuatro con frío y con la garganta seca. Pasa cuando se deja el equipo a la misma consigna que de día, porque de madrugada la casa ya se ha enfriado sola y el aire sigue trabajando.

La solución es el modo noche (o «sleep», según la marca). Sube la consigna un grado cada hora durante las dos o tres primeras y baja la velocidad del ventilador al mínimo. Empiezas a 25, acabas a 27 y no te enteras. Si aun así pasas calor por la noche, revisa cuántas frigorías necesitas por m2: puede que el equipo se quedara corto.

Si tu equipo no lo tiene, el temporizador hace algo parecido: cuatro horas encendido y que se apague.

Qué dice la normativa

El Real Decreto 1826/2009 fija para locales de uso público un mínimo de 26 grados en refrigeración y un máximo de 21 en calefacción. En vivienda no es obligatorio, pero es una referencia razonable: está calculado sobre el punto en el que la gente deja de notar incomodidad.

El truco del ventilador de techo

Un ventilador de techo no baja la temperatura, pero mueve el aire y eso hace que la piel evapore mejor. La sensación es de dos o tres grados menos.

Con el aire a 26 y el ventilador puesto, la sensación es la de estar a 23 o 24. El ventilador consume entre 30 y 60 W: menos de la décima parte de lo que te ahorras bajando dos grados la consigna del aire.

Preguntas frecuentes

¿Qué temperatura poner en verano?

Entre 24 y 26 grados. Es el rango que marca el Real Decreto 1826/2009 para locales y el que recomiendan los fabricantes para vivienda. Por debajo de 24 el consumo sube entre un 7 y un 8 % por cada grado y la sensación de frescor apenas mejora.

¿Qué temperatura poner para dormir?

Entre 25 y 26 grados con el modo noche activado. Ese modo sube la consigna un grado cada hora durante las dos primeras y baja la velocidad del ventilador. Duermes sin el ruido y sin despertarte helado a las cuatro de la mañana.

¿Qué temperatura poner en invierno?

Entre 20 y 21 grados de día y 17 por la noche. Cada grado de más en calefacción sube el consumo alrededor de un 7 %. Poner 24 en enero es lo que dispara las facturas de invierno.

¿Poner 18 grados enfría más rápido?

No. El compresor arranca al máximo tanto si le pides 18 como si le pides 24: la diferencia es que con 18 no para nunca. Enfría igual de rápido y gasta bastante más.

¿Cuánto cuesta cada grado de más?

Entre un 7 y un 8 % de consumo. En un equipo de 3.000 frigorías que gasta 21 euros al mes a 25 grados, bajarlo a 21 se va a unos 27 euros. Cuatro grados, seis euros al mes, y multiplicado por los tres meses de verano.

Sigue leyendo

Rebajas%%yOfertas@Online
We will be happy to hear your thoughts

      Leave a reply

      Rebajas y ofertas online
      Logo